Violeta, púrpura, teja, rubí, granate… son algunos de los colores del vino tinto. Amarillos, dorados, verdosos o pálidos… así son las tonalidades de los vinos blancos. Los rosados abarcan una gama de colores que va del rosa con matices marrones al rosa pálido o al rosa fuerte tirando a rojo.
Pero… ¿Cómo adquiere el vino su color?

¿De qué dependen los colores del vino?

Se piensa erróneamente que el color del vino viene determinado por el color de la uva, si es roja, vino tinto, si es blanca, vino blanco.
Los elementos que aportan los colores del vino son los polifenoles, que se encuentran en las uvas, concretamente se concentran en su piel u hollejo. Los dos tipos que se pueden encontrar son los taninos y los antocianos.

La inmensa mayoría de las variedades de uva tienen una pulpa incolora, mientras que en su piel se encuentra el color. Es por ello que la extracción del mosto y cómo se trate este zumo posteriormente marcarán la primera decisión a la hora de elaborar un vino, su color: se diferenciará así entre blancos y tintos.

Si en los siguientes procesos se mezclan tanto el zumo como las partes sólidas de la uva (raspón, piel, pepitas), el resultado será un vino tinto. En cambio, si el mosto se mantiene separado del resto de partes de la uva, es decir, no se mezcla el mosto con los hollejos, se impide que se tinte, obteniéndose así un vino blanco.

El color del vino viene determinado por:

  • La variedad de la uva que se elija, da igual que sea blanca, también se puede conseguir vino tinto. Cada variedad contiene unos polifenoles que aportarán colores diferentes y únicos a un vino. El modo en el que se cultiven las vides también puede afectar al color del vino, hablamos de elementos como el clima y el suelo, el terruño.
  • La vinificación, la elaboración del vino, marcará su color. Ya que la mezcla o no del mosto con las partes sólidas de las uvas decidirá si se trata de un vino blanco o de uno tinto. La temperatura también es importante: los vinos fermentados a mayor calor logran colores menos intensos.
  • El tiempo de crianza también determinará si estás ante un vino más joven o con crianza.
  • El tiempo de guarda, su envejecimiento. El tiempo que se prolongue la crianza de un vino es uno de los grandes factores que determinarán su color, su tonalidad final. Los vinos más oscuros suelen ser los que tienen crianza, mientras que los colores más brillantes se atribuyen a los jóvenes. Así, con el paso de los años, el vino tinto pierde su brillo y se acerca a un rojo teja apagado, el vino blanco se vuelve más opaco y el rosado toma tonos más anaranjados.

Colores del vino tinto, sus tonalidades:

  • Violáceos y azulados: tonalidad característica de los vinos más jóvenes. Vinos con poco cuerpo, buena acidez y frescos.
  • Granate: es el tono de los vinos tintos al inicio de su maduración. Vinos normalmente con no más de 3 años de crianza.
  • Rojo: vinos tintos en el momento álgido de su maduración, presentan un color brillante e intenso.
  • Caoba: esta tonalidad se presenta en vinos con tiempos de crianza largos en los que las tonalidades más vivas empiezan a apagarse. Se intensifica el cuerpo del vino y se pierde frescura y acidez.
  • Teja: tonalidad característica de los vinos tintos más viejos los cuales presentan tonalidades tirando a anaranjadas. Vinos con tiempos de crianza muy largos durante los cuales van perdiendo intensidad de color, opacidad y brillo.

Los colores de los vinos blancos

Van desde el verdoso brillante hasta el color oro/ámbar. Cuando el vino es joven, sin crianza, los colores son más vivos, verdosos y llamativos y una variedad que es especialmente así es la Verdejo.

Los vinos gallegos suelen ser más amarillos claros y brillantes con tonalidades distintas, por ejemplo, el Albariño, mientras que cuando los vinos tienen crianza en madera o sobre lías, caso de los cavas, suelen tener colores más claros o dorados.

En los vinos finos y generosos nos vamos a encontrar colores más ámbar ya que suelen tener crianzas largas en barricas y en los vinos dulces como el Pedro Ximénez o el Vino Naranja los colores llegan al caoba por su larga crianza en barricas.

La evolución del color en los rosados

La elaboración de un rosado es muy similar a la de un blanco ya que se fermenta sin hollejos, pero a diferencia del vino blanco, se macera las pieles de la uva con el mosto durante unas horas para que estas aporten el color, antocianos y taninos, necesarios para que el rosado sea de una intensidad determinada.
La evolución del color del rosado es mucho más rápida que la de los tintos porque la cantidad total de antocianos es menor y el vino se ve más afectado por la oxidación. Así, vinos con maceraciones largas nos dan colores rosados intensos, casi púrpuras y violáceos. Mientras que maceraciones más cortas nos dan colores rosas pálidos, ligeros.

El vino rosado, según su técnica de elaboración, puede adquirir multitud de tonalidades de color, desde las más pálidas hasta las más intensas. La paleta de colores de los vinos rosados puede relacionarse con diferentes elementos:

  • Frutas (frambuesa, cereza, melón, albaricoque…)
  • Árboles (ciruelo)
  • Flores (peonía, pétalo de rosa…)
  • Los animales (salmón)…

¿Cómo observar el color del vino?

La mejor manera de hacerlo es inclinando la copa entre 30 y 45 grados y observando el borde, la zona de la superficie donde el vino se une al cristal.
Es en este punto donde el vino tiene un menor espesor y se puede contemplar mejor el color de la luz que lo atraviesa. Es necesario contar con luz natural y un fondo claro.

Siete vinos para continuar aprendiendo sobre los colores del vino y sus matices

1. Castillo de Cuzcurrita ecológico. 100% Tempranillo D.O.caRioja (Bodega Castillo de Cuzcurrita) Bonito color rojo picota.

1. Castillo de Cuzcurrita ecológico. 100% Tempranillo D.O. caRioja (Bodega Castillo de Cuzcurrita). Bonito color rojo picota.

2. Conde Valdemar Reserva. 85 % Tempranillo, 7 % Mazuelo, 6 % Graciano, 2 % Garnacha (Bodegas Valdemar) Este vino nos muestra un atractivo rojo rubí de capa alta, limpio y brillante.

2. Conde Valdemar Reserva. 85 % Tempranillo, 7 % Mazuelo, 6 % Graciano, 2 % Garnacha (Bodegas Valdemar). Este vino nos muestra un atractivo rojo rubí de capa alta, limpio y brillante.

3. Zarzuela Selección. 100% Tinto Fino (Bodega Vírgen de la Asunción) Color rojo granate, con reflejos violáceos, limpio y brillante.

3. Zarzuela Selección. 100% Tinto Fino (Bodega Vírgen de la Asunción). Color rojo granate, con reflejos violáceos, limpio y brillante.

4. Castell d’Or Garnatxa Blanca 2023. 100 % Garnacha blanca. D.O. Terra Alta (Bodegas Castell D´Or). Color limón, brillante y limpio.

4. Castell d’Or Garnatxa Blanca 2023. 100 % Garnacha blanca. D.O. Terra Alta (Bodegas Castell D´Or). Color limón, brillante y limpio.

5. Chapirete Sauvignon Blanc. 100 % Sauvignon Blanc. D.O. Rueda (Bodega Viñas Murillo). Tonalidad amarillo pajizo.

5. Chapirete Sauvignon Blanc. 100 % Sauvignon Blanc. D.O. Rueda (Bodega Viñas Murillo). Tonalidad amarillo pajizo.

6. Altún rosé. 100 % Tempranillo. D.O. ca Rioja (Bodegas Altún) Color rosa pálido.

6. Altún rosé. 100 % Tempranillo. D.O. ca Rioja (Bodegas Altún). Color rosa pálido.

7. Traslascuestas Ribera de Duero Rosado Fermentado en Barrica. Variedad 100% Tinto fino. D.O. Ribera de Duero (Bodega Traslascuestas). Color cereza pálido, con destellos rosados y brillantes, de lágrima densa.

7. Traslascuestas Ribera de Duero Rosado Fermentado en Barrica. Variedad 100% Tinto fino. D.O. Ribera de Duero (Bodega Traslascuestas). Color cereza pálido, con destellos rosados y brillantes, de lágrima densa.

Selección by Bodegas Martín que tienes disponible en nuestro catálogo de vinos.

Recuerda que el vino y su color evoluciona con el tiempo y varían en función de las añadas, por lo que lo mejor es probar distintos vinos o el mismo de distintos años, y siempre con la mejor conservación de la botella para aprender a diferenciar y sobre todo disfrutar de su calidad.

El color del vino es una ventana a su esencia y proceso de elaboración. Déjate seducir por todo un universo de matices, paleta de colores, tonalidades y aromas.